Pulsera tibetana de espiritualidad

Largo de la pulsera

El Ojo del Halcón es un símbolo muy fuerte, representa al Ángel de la Guarda que lo ve todo. En el Antiguo Egipto, el Ojo del Halcón se llamaba la Piedra de Horus, los celtas lo consideraban como un talismán que permitía al portador evolucionar metódicamente en etapas.

Esta piedra de la familia de las cuarcitas tiene muchas propiedades energéticas. Es la Piedra que nos permite vislumbrar el cambio, y da paso a nuevas ideas.

Favorece la escucha de los demás, es una piedra muy recomendable para personas "retraídas" en sí mismas o muy conservadoras, que crean barreras psicológicas que les impiden abrirse a los demás.

Decorar esta piedra simbólica del Mantra Om Mani Padme Hum nos permite recordar este simbolismo de compasión, para crear una suave apertura espiritual llena de bondad.

Este brazalete es un símbolo de equilibrio y deseo, de descubrimiento y humildad, una simple prueba de amor por los que nos rodean.

Características :

  • Hecho a mano en el Tibet
  • Ojo de halcón de piedra natural
  • Cargado de energía positiva
  • Longitud a elección

REGÍNATE EN EL TEMPLO